Septiembre 19

ESCRITURA:
“Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (1 Pedro 5:5).


TESORO BÍBLICO:
El ser “revestidos”, en 1 Pedro 5:5, significa ponerse el delantal de un siervo, de un esclavo. Básicamente hay que “amarrarse” el delantal del esclavo, y ser humilde. ¿Por qué cree que Pedro utilizó esta figura idiomática? Creemos que fue porque Jesús “se levantó de la cena, y se quitó su manto, y tomando una toalla, se la ciñó”, y lavó los pies de los apóstoles. “Pero Pedro le dijo: No me lavarás los pies jamás. Jesús le respondió: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo” (Juan 13:8).

El acto fue simbólico del hecho que, aunque somos salvos, caminamos en un mundo contaminado, sucio, y necesitamos venir a Jesús diariamente para que nos limpie de nuestros pecados, nos restaure y nos refresque. Además, usted no puede mirar con arrogancia a alguien, cuando le está lavando los pies.


PUNTO DE ACCIÓN:
¿Tiene usted una familia? ¿Por qué no realizar la ceremonia del “lavado de los pies” a los suyos, este fin de semana, para demostrar a su familia cuán en serio está viviendo aquello de ser “revestido” de humildad delante de Dios?