Noviembre 26

ESCRITURA:
“Acercaos a Dios, y Él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Santiago 4:8).

TESORO BÍBLICO:
Josué, en el Antiguo Testamento, cerca de Jericó tuvo un encuentro con el preencarnado Cristo (véase Josué 5). Las primeras palabras de Josué fueron: “¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?”. Josué estaba en guardia, no queriendo que nadie hiciera daño al pueblo de Dios. Note la respuesta del Señor: “No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora” (v. 14). Básicamente, Él no vino a tomar lados, Él vino a tomar control. Jesús es el Príncipe del ejército del cielo y con su espada desenvainada Él vino a darle a Josué un mensaje de victoria. Usted nunca conocerá la victoria hasta que coloque su espada a los pies de Jesús, se postre ante su Trono poderoso y le adore. Antes de poder ser un conquistador, usted debe ser conquistado. ¡Oro que pronto esté en la radiante Avenida Aleluya donde los caminos de gloria se interceptan!

PUNTO DE ACCIÓN:
Póstrese ante Dios. Pídale que le humille y le dé una percepción completa de su santidad, su hermosura y su gloria. Pídale que Él crucifique su carne, y que su gloria sea dada a conocer a través de su vida.