Agosto 1

ESCRITURA:

“A fin de conocer a Cristo y el PODER de su RESURRECCIÓN, y de participar de sus padecimientos, para llegar a ser semejante a él en su muerte, si es que de alguna manera llego a la resurrección de entre los muertos” (Filipenses 3:10-11 - RVC).


TESORO BÍBLICO:

¿Sabía que puede desviarse del buen camino, aun con una Biblia bajo el brazo?

El pastor Rogers dijo: “Yo tuve más dificultades manteniendo mi vida espiritual cuando estuve en el Seminario, que en ningún otro momento de mi vida. Y no estoy quitándole importancia al Seminario, porque no fue su culpa. Era mi culpa. Comencé a leer la Biblia como si fuera un libro de matemáticas, en vez de una historia de amor”.

Amigo (a), puede saber la letra, pero la letra mata si usted no está limpio.

La prueba de su estudio bíblico no es cuántos hechos conoce o cuán rápido puede dividir un verbo griego y juntarlo nuevamente. La verdadera prueba es: ¿se está volviendo como Jesús porque invierte tiempo en su Palabra?

Que Dios ayude a los profesores, evangelistas, discípulos y diáconos, a usar la Palabra de Dios para que nos limpie, ponga convicción en nosotros, y nos desafíe a conocer a Cristo mejor y ser más como Él.

PUNTO DE ACCIÓN:

Segunda Corintios 3:5 y 6 dice: “Y no es que nos creamos competentes por nosotros mismos, como si esta competencia nuestra surgiera de nuestra propia capacidad. Nuestra competencia proviene de Dios, pues Él nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata, pero el Espíritu vivifica”.

¿Cómo este versículo le convence o le exhorta en su estudio actual de la Palabra de Dios, y en su ministerio hacia los demás?